
LIDERES DE HUMO
POR Eugenia Castaño Bohórquez-
POETA Y ESCRITORA COLOMBIANA.--
Colombia es un país absolutamente rico en muchos aspectos que todos conocemos y sabemos, quizá por eso existe el síndrome del niño consentido al que no le ha costado nada lo que tiene, entonces daña todo lo que posee, lo tira a la basura sin remordimiento, no cuida, lastima por capricho, porque sabe que siempre tendrá un proveedor para todos sus deleites.
Qué nos pasa a los colombianos, cada vez que nace un líder que se hace con esfuerzo, se ilustra durante muchos años, conoce el país a través de sus experiencias, y con un amor genuino trata de servir a la patria, a veces estos líderes surgen de las entrañas de la tierra que los vio nacer en condiciones desfavorables, otras veces surgen de familias que han tenido los recursos, el contexto social y cultural para poderlos formar como seres excepcionales, entonces los líderes de humo,quienes se han hecho a la fuerza, así por el maltrato, la trampa, el desamor, el interés creado, enmundos oscuros y bajos donde los valores ya no existen, ellos se creen con el derecho de cancelar
vidas, simplemente porque no quieren el crecimiento de su país, solamente viven en metas cortoplacistas, de hedonismo, vicio, traiciones y dinero mal habido.
En ellos no hay amor o respeto por la patria, ni por la familia, por la niñez o por la juventud, mucho menos por los ancianos, a ellos les mueve la ambición de acaparar, de desterrar, de quitar de en medio a quien los enfrente, a quien quiera hacer las cosas bien.
Es cultural, tristemente no se puede negar y por ellos nos estigmatizan, nos discriminan y cuando ellos son útiles a los intereses de terceros igual o peor de corruptos pero de otras élites, de otras geografías los acogen, los protegen, los secundan si están de acuerdo con sus intereses creados.
Las personas de a pie, las familias, los ciudadanos no son conscientes de estas patrañas, simplemente siguen las olas de las modas, las fuerzas de las manadas o lo que se acepta socialmente como válido y mientras tanto las minorías son utilizadas para fines maquiavélicos y ellos con tal de recibir algo a cambio venden a veces sin darse cuenta, otras veces conscientes sus vidas y sus principios por la necesidad, por la ambición o por ceguera de fanatismos Y adoctrinamientos.
Conclusión
Se requiere valor, determinación y unión en los intereses de las mayorías para cambiar desde las
familias, desde las aulas esa cultura de corrupción y miedo, seguir cultivando el mérito, recordemos
tantos líderes excepcionales colombianos que dan la pelea y sacan la cara por Colombia dentro y fuera.
Por Eugenia Castaño Bohórquez