CENTRO CULTURAL SAN FRANCISCO SOLANO
CENTRO CULTURAL SAN FRANCISCO SOLANO. ESTÉTICA Y SENTIMIENTO.

ESTÉTICA Y SENTIMIENTO.GLORIA CEPEDA VARGAS.


ESTÉTICA Y SENTIMIENTO


Gloria Cepeda Vargas



Cuando decimos: estética, aparecen un ángel o una rosa en vuelo. Estética es belleza, donosura, aristocracia de los sentidos. Por eso no es extraño que un versado administrador de la línea y el color como lo fue el peruano Armando Villegas, -pintor, muralista y grabador exquisito- la defina con estas palabras: La estética es un sentimiento. Por primera vez la palabra atrapa lo abstracto. Solo un buzo de nuestros desconciertos abisales como lo fue Villegas, se encuentra y nos encuentra de modo tan cabal.

Hay relámpagos interiores que rebasan lexicografías y etimologías. Poderosas corrientes subterráneas que irrigan lo más desaforado y abscóndito de nuestro yo. Y allí, entre oleajes y remansos siempre traicioneros, vive la estética prisionera en un palacio blindado por cerrojos y fosos infranqueables.

Lamentable o afortunadamente, a los diccionarios aparecidos desde la llegada de Alonso de Palencia (1490) hasta el arribo de la Academia de la Lengua Española en 1713, solo les es dado diseccionar verbalmente la palabra. Por eso intentan describir estética y sentimiento como vocablos diferentes pero igualmente cercados. Para ellos, el sentimiento es “La acción o el efecto de sentir” y la estética “La ciencia que trata de la belleza”. Resultado: una demostración de apatía retórica que se conforma con ver sin indagar.

La estética no es solo equilibrio del color o espacio bien alinderado. A través de nuestra pequeña ojiva la redujimos y encasillamos convirtiéndola en uno más de nuestros soldaditos de plomo o en el peor de los casos, en un comodín de lujo.

En este laberinto a veces sin salida, consuela que se le haga justicia a uno de los más desconocidos, manoseados y hasta prostituidos vocablos del idioma. La estética pertenece a la noble familia del sentimiento, dice Villegas. A ese linaje prístino donde crece la luz. Sin sentimiento no hay amor ni soledad fructíferos ni ardería jamás esta carne perecedera en las hogueras purificantes del arte o del heroísmo.

¿Qué es la filosofía? Sed de estética reflexiva o sentimiento subyacente en lo más delirante del asombro. ¿Qué las mitologías, la ciencia o la misericordiosa cantinela de santos, mártires y árbitros del pensamiento? Estética en ciernes o sentimiento en agraz.

Pero debemos reconocer que los diccionarios cumplen con su deber. Son manuales creados para responder a la inmediatez humana. Ni todos los humanos estamos decididos a disociar el tiempo rompiendo lanzas contra los molinos de viento ni nacimos, como Armando Villegas, provistos del tercer ojo que permite avizorar el horizonte “más allá del cristal”.